"Come, reza, ama", Elizabeth Gilbert
FICHA TÉCNICA
-TÍTULO: "Come, reza, ama" ("Eat, pray, love")-AUTORA: Elizabeth Gilbert
-EDITORIAL: Punto de lectura
-PÁGINAS: 496
-ISBN: 9788466330343
-SINOPSIS:
Después de un divorcio traumático seguido de un desengaño amoroso y en plena crisis emocional y espiritual, Elizabeth Gilbert decide empezar de nuevo y emprende un largo viaje que la llevará sucesivamente a Italia, la India e Indonesia, tres escalas geográficas que se corresponden con otras tantas etapas de búsqueda interior.
Lúcida y valiente novela autobiográfica que ha sido un gran éxito de ventas desde su publicación en Estados Unidos, Come, reza, ama trata de lo que ocurre cuando decidimos ser artífices de nuestra felicidad y dejamos de intentar vivir según los modelos que nos imponen.
OPINIÓN
La primera vez que leí "Come, reza, ama" fue hace dos años, durante una mala época de mi vida, y es por eso que le guardo un especial cariño: porque me ayudó a abrir los ojos. Ésta es ya la tercera vez que lo leo y siempre, siempre, siempre termino llorando. En esta novela, Elizabeth Gilbert escribe unas memorias sobre una de sus etapas más difíciles: el momento en el que decide cambiar radicalmente su vida y liberarse de todas aquellas ataduras que la han hecho infeliz durante tanto tiempo.
Voy a ser realista y a llamar las cosas por su nombre: el mal mayor de esta escritora era el heteropatriarcado, cosa que queda muy clara durante todo el libro -a pesar de que no hay ningún párrafo de reflexión puramente feminista sobre el tema-. Tenía 35 años y una vida brillante en el centro del mundo, Nueva York, junto a su marido. Sin embargo, ella siempre sentía que le faltaba algo en su interior. La relación con su marido se rompe en el momento en que ella se da cuenta de que no quiere tener un hijo. Primer punto: la presión constante del "sueño americano". Tienes que llevar una vida grandiosa hasta que pasas la treintena; entonces, te estableces en un sitio, formas una familia y dejas de dedicarte a ti misma tu vida.
No es el único factor que deja claro el machismo opresivo bajo el que vivía la autora, pues después de un divorcio dificultoso en el que su ya exmarido la quiere atar a él, ella conoce a David, un apuesto joven que se convierte en su amante. Liz -como le gusta hacerse llamar a Elizabeth- es en todo momento consciente de algo: siempre, a lo largo de toda su vida, ha sentido la necesidad de tener a un hombre a su lado. Y creo que ése es otro de los problemas que se muestran en el libro: la incapacidad de estar sola y su necesidad de sentirse querida.
Cuando esa relación también se rompe, Liz toma la mayor decisión de su vida: un año para viajar, descubrir el mundo y conocerse a sí misma. Todo nace a partir de una única pregunta que ella se formula a sí misma: "¿Qué quieres hacer tú?" (poco después, se añaden variaciones como "¿Qué sería un placer para ti en este momento?" o "¿Qué cosas creo merecerme en la vida?"). Es por eso mismo que el libro está dividido en tres partes -las tres íes, como las llama ella-: Italia, India e Indonesia (Bali). Cada uno de los verbos que forman el título se corresponde con uno de esos países y creo que esa sintonía entre el lugar, la acción y la introspección es lo que más valor le da al texto. En este punto, me gustaría señalar un detalle que recuerdo de una lectura pasada: en "Una mochila para el universo", Elsa Punset dice que el título de esta novela es uno de los mejores planteamientos para la vida, porque está formado de las tres cosas que deberíamos hacer bien y en abundancia: comer, rezar (que se puede entender como estar bien con uno mismo) y amar. Son los ingredientes de una buena vida.
Y hablando sobre ingredientes, llegamos a Roma. En este punto el ritmo de la narración es ágil y dinámico, cosa que transmite a su vez cómo es el ambiente de la capital italiana, al mismo tiempo que habla sobre su comida: spaghetti alla carbonara, flores de calabacín fritas, gelatto... Quizás es ésta la parte más larga de la historia -o al menos así lo siente el lector-, pero es así porque se trata del proceso de preparación para lo que sigue: la meditación en un ashram de la India.
Quizás es ésa la parte más cargada de valor psicológico, llena de máximas y frases enteras dignas de ser recordadas día tras día. Para ello, la autora, astutamente, cambia también sus referencias: de Caravaggio y Dante -en Roma- pasa a referirse, en esta nueva etapa, a San Agustín, Santa Teresa de Ávila o Epícteto (es decir, mística y estoicismo, dos fuentes básicas de la filosofía práctica). No quiero centrarme en esta etapa ni en la siguiente porque no me gustaría estropearos la historia con spoilers -a pesar de ser muy predecible-, así que lo dejo abierto para los que quieran leer la novela.
Cabe decir que, en muchas ocasiones, se ha catalogado este libro dentro de un subgénero tan rodeado de prejuicios como es la autoayuda. Yo no lo veo así (vamos, no es "El laberinto de la felicidad" ni se parece), pero sí es cierto que estamos ante una historia que ayuda y anima a vivir, especialmente porque lo hace a través del ejemplo. No estoy hablando de que el lector quiera ser Elizabeth Gilbert, sino que quiere descubrirse a sí mismo en un viaje espiritual. Y eso la convierte en una gran escritora, capaz de dejar que cualquiera entre en su vida y en su mente, pero también con el poder de remodelar las conciencias de sus lectores hasta el punto de descubrir en ellos mismos una voluntad regenerativa.
Olvidaos del estilo, de la psicología o de cualquier cosa que podáis buscar en un libro. Simplemente abridlo y disfrutad de una preciosa e inspiradora historia que os llenará de ganas de vivir.
CITAS
-"El amor desesperado consiste en inventarse un personaje, exigir a la persona amada que lo represente y hundirnos en la miseria cuando se niega a convertirse en ese ser de ficción".
-"-Entonces, ¿la tristeza es un sitio? -preguntó Giovanni.
-Un sitio en el que la gente a veces se pasa años. -contesté."
-"Los sentimientos son esclavos de los pensamientos y uno es esclavo de sus sentimientos".
-Igual que en la literatura existe una verdad literal y una verdad poética, en un ser humano también existe una anatomía literal y una anatomía poética. Una se ve; la otra no. Una está hecha de huesos y dientes y carne, la otra está hecha de energía y memoria y fe. Pero ambas son igual de verdaderas".
-"Perder el equilibrio por el amor a veces es parte de una vida equilibrada".

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